Historias del Campeonato Nacional de Baristas y Filtrados Costa Rica 2026
Más allá de juzgar: conociendo a Francella Rodríguez
Por Javier Calderón Padilla – Brew Haus Coffee Blog
Introducción
La responsabilidad de evaluar a quienes representarán a Costa Rica y de representar al país desde la mesa de jueces
Cuando un competidor termina su rutina, el público suele mirar el cronómetro, aplaudir y esperar el resultado.
Pero, al otro lado de la mesa, comienza un proceso muy distinto.
Cada aroma, cada sabor, cada decisión técnica y cada detalle de la presentación deben ser evaluados con objetividad, criterio y un profundo conocimiento del reglamento. Detrás de cada hoja de evaluación existe una enorme responsabilidad: elegir a la persona que representará a Costa Rica en el escenario mundial.
Ese trabajo pocas veces recibe la atención que merece.
Esta historia busca cambiar eso.
Una curiosidad que se convirtió en vocación
«Soy una persona profundamente curiosa.»
Así se define Francella Rodríguez. Barista, catadora y jueza de competencias, pero, sobre todo, alguien apasionada por escuchar las historias que existen detrás de cada taza de café. Para ella, el café siempre ha sido mucho más que una bebida; es una forma de conectar personas, conocimientos y culturas.
Su camino comenzó hace doce años, cuando acompañó a su hermano a un Campeonato Nacional de Baristas. Aquella experiencia despertó una curiosidad que, poco a poco, se transformó en una profesión. Lo que inició con un curso informal motivado por el deseo de aprender arte latte terminó convirtiéndose en una búsqueda constante de conocimiento dentro del café de especialidad.
Del otro lado de la mesa
El interés por convertirse en jueza nació de una forma sencilla: una convocatoria abierta.
Francella decidió inscribirse y participó como jueza y estuvo como jueza sombra durante el Campeonato Nacional de 2020. Recuerda con claridad los nervios, la emoción y la curiosidad que sintió al evaluar por primera vez una rutina.
Lo más interesante es que, varios años después, asegura que esas mismas emociones siguen acompañándola cada vez que se sienta frente a una mesa de jueces.
Porque juzgar una competencia nunca deja de ser una responsabilidad cuando las críticas se convierten en una oportunidad.
Hay decisiones que definen una carrera.
Después de un Campeonato Nacional escuchó comentarios que cuestionaban el nivel de los jueces costarricenses.
Pudo ignorarlos.
Sin embargo, eligió otro camino.
Decidió salir del país para juzgar competencias internacionales, aprender de nuevos equipos, conocer otros procesos de alineación y regresar con más herramientas para fortalecer las competencias nacionales.
Esa decisión resume una idea que aparece constantemente en su historia: la formación nunca termina.
Aprender para evaluar mejor
Cuando se le pregunta cómo se prepara para una competencia, su respuesta no comienza hablando de café.
Comienza hablando de los nervios.
Después vienen el estudio, la lectura constante de los reglamentos y el deseo de comprender no solo qué dicen las reglas, sino por qué existen.
También reconoce el enorme valor de compartir con otros profesionales. Para ella, gran parte del aprendizaje ocurre durante las conversaciones, las calibraciones y el intercambio de experiencias con jueces de diferentes países.
Representar a Costa Rica también significa aprender
Hasta ahora, Francella ha tenido la oportunidad de juzgar competencias en Perú y Ecuador, tanto de Barismo como de Brewers.
Cada país le dejó aprendizajes distintos.
Perú fue la puerta que abrió su camino internacional.
Ecuador le regaló dos momentos inolvidables: emocionarse hasta las lágrimas después de una presentación en Brewers y asumir por primera vez el rol de jueza líder durante una semifinal de Baristas.
Son experiencias que trascienden una hoja de evaluación.
Demuestran que incluso quienes juzgan también pueden emocionarse profundamente con una gran presentación.
El futuro de las competencias costarricenses
Cuando habla sobre Costa Rica, Francella no centra su atención únicamente en los resultados.
Habla de procesos.
Reconoce la enorme calidad de los cafés costarricenses, la creatividad de los competidores y la hospitalidad que caracteriza al país. Pero también considera que aún podemos crecer.
Habla de humildad para reconocer el trabajo bien hecho.
De pedir ayuda cuando sea necesario.
De aprender unos de otros.
Y de comprender que los grandes resultados son consecuencia del estudio, la práctica, el trabajo en equipo y la mejora continua.
Es una reflexión que va mucho más allá de las competencias.
Es una invitación para toda la industria.
Más allá de juzgar
Al finalizar nuestra conversación, Francella compartió una idea que resume perfectamente su forma de entender este oficio.
Ser juez no consiste únicamente en aprender a evaluar una taza.
Significa desarrollar el criterio, la ética y la sensibilidad necesarias para hacer justicia al trabajo de toda una cadena de valor que termina frente a una mesa de jueces.
Quizá esa sea la mayor enseñanza de esta historia.
Porque, mientras los campeones levantan un trofeo, existe un grupo de profesionales que estudia, se calibra y asume la enorme responsabilidad de evaluar con objetividad.
No buscan protagonismo.
Buscan que el mejor competidor sea quien represente a Costa Rica.
Y, al mismo tiempo, representan a nuestro país con el mismo compromiso cada vez que ocupan una silla en una mesa de jueces, dentro o fuera de nuestras fronteras.
La mirada de Brew Haus
Las competencias no solo forman campeones.
También forman jueces.
Personas que entienden que detrás de cada presentación existen meses de preparación, productores, tostadores, entrenadores y equipos completos que depositan su confianza en una evaluación justa.
La historia de Francella Rodríguez nos recuerda que juzgar no es señalar errores ni otorgar puntos.
Es asumir la responsabilidad de cuidar los estándares, valorar el esfuerzo y contribuir al crecimiento de toda una comunidad.
Porque una buena competencia necesita grandes competidores.
Pero también necesita grandes jueces.
Más allá de la competencia
Las grandes historias del café de especialidad rara vez comienzan sobre un escenario. Comienzan en una idea, en la curiosidad de aprender, en las manos que recolectan un fruto maduro, en quienes se comprometen con la excelencia y en las personas que continúan construyendo comunidad alrededor de una taza de café.
Esta serie especial de Brew Haus busca preservar las historias que pocas veces ocupan el centro del escenario, pero que hacen posible que las competencias continúen inspirando, enseñando y elevando el nivel del café de especialidad en Costa Rica.
Serie Más Allá de la Competencia:
- La corazonada detrás de un campeonato nacional.
- La ilusión de una taza.
- Las manos que recolectan.
- Ninguna gran taza se construye sola.
- Más allá de juzgar.
Faltan un par de historias más para poder cerrar esta hermosa serie
